| 1 cuota de $19.800,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $19.800,00 |
| 2 cuotas de $11.829,51 | Total $23.659,02 | |
| 3 cuotas de $8.213,70 | Total $24.641,10 | |
| 6 cuotas de $4.683,03 | Total $28.098,18 | |
| 9 cuotas de $3.482,60 | Total $31.343,40 | |
| 12 cuotas de $2.930,40 | Total $35.164,80 |
| 1 cuota de $19.800,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $19.800,00 |
| 3 cuotas de $6.600,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $19.800,00 |
Autor: JAGER, NINA
Editorial: PERIPLO EDICIONES
ISBN: 978-987-4975-95-9
Categoria: Primeros lectores
Sinopsis: "A mirar y aprender, Roc." Con esa invitación comienza Clases de sapito, un relato que convierte una tarde a la orilla del agua en un ritual de aprendizaje, juego y memoria. La protagonista le enseña a Roc -su perro, compañero atento y curioso- el arte secreto de elegir la piedra justa. No cualquier piedra: una mediana, gris, redondeada, planita, como si un gigante se hubiera sentado sobre ella. La lección es minuciosa y amorosa. Hay que balancearse, sentir el peso en los pies, mirar el cielo. Lanzar hacia adelante, hacia el horizonte. Y después, mirar. Mientras la piedra rebota y se aleja, el gesto se vuelve herencia. En el movimiento del cuerpo aparece la memoria del padre, la transmisión silenciosa de un saber pequeño y enorme a la vez. Hacer sapito es también aprender que lo pesado puede tocar el agua y seguir; que algo puede caer sin hundirse; que el juego es una forma de confianza. Las ilustraciones expanden esa experiencia con transparencias y una paleta natural. Verdes acuáticos, azules móviles y una orilla poblada de piedras y plantas construyen un paisaje vivo donde irrumpen pájaros vibrantes, llenos de color. La naturaleza no es fondo: respira, observa y acompaña. Cada página invita a detenerse, a mirar cómo el agua sostiene, cómo el aire rodea, cómo la escena se abre en profundidad. Clases de sapito es un álbum para leer en voz alta y dejar resonar. Un libro que celebra los gestos simples y los convierte en acto poético. Porque a veces, hacer magia no es otra cosa que aprender a mirar el mundo con paciencia -y animarse a lanzar.
